12:00 - domingo 23 de septiembre
HOMENAJE A OMAR BUTLER
 
[crónica] Homenaje a Omar Butler: un acto que él hubiera deseado presentar
 
 
Omar Butler, nuestro querido camarada, nos dejó el pasado 4 de febrero.
 
Miembro activo de la agrupación de Cultura, donde asumió tareas de organización; fue presentador en innumerables actos y Fiestas, actuó, recitó, participó en homenajes, incluso en algunos donde otros artistas no se atrevieron por temor a represalias.
 
El PCE y algunos de sus amigos y amigas le rendiremos un homenaje emocionado y alegre, tal como él era.
 
Participarán
 
Carlos Verneuill, María Luisa San José, Asunción Balaguer, Alberto Leal, Orlis Pineda, Juan Diego, Rafael Hernández, Susana Oviedo, Elena Arnao, Miguel Cañete, Pepe Sacristán... entre otros.
 
 
A OMAR BUTLER, NUESTRO RECUERDO EMOCIONADO

Nuestro compañero, el uruguayo Omar Butler (Montevideo 1927) era actor, profesión que ejerció hasta los últimos días de su vida, aunque su faceta como representante de actores fue muy destacada. Paco Rabal, Concha Velasco, José Sacristán, Rafael Álvarez, El Brujo o Fernando Rey, entre otros muchos, se contaban entre sus representados. En lo personal destacaba por encima de todo su bondad, su gran dulzura y su compromiso político, con el comunismo, con la izquierda, con los derechos de los trabajadores, una postura que nunca abandonó hasta el final, hasta el sábado 4 de febrero, cuando falleció en el hospital de la Princesa de Madrid de un fallo cardiaco, a los 85 años recién cumplidos y celebrados con sus amigos.

Omar se había formado como actor en Uruguay, en la escuela de la española Margarita Xirgu. Trabajó en teatro, televisión y cine en Uruguay, Argentina y Méjico. Vino a España en los años sesenta contratado como actor en diversos westerns e instalándose en Madrid posteriormente donde trabajó con Damián Rabal, hermano del popular Paco y reconocido representante de actores. Al fallecimiento de este, Omar montó su propia agencia.

En Madrid, ciudad donde permaneció, era habitual verle en muchas actividades de los círculos artísticos, y también en locales como el Café Gijón y el legendario Bocaccio, lugares de encuentro de las gentes del oficio.

Como actor de cine participó en algunos títulos de culto como El poderoso influjo de la luna (1980), Femenino singular (1982) y, sobre todo, Colegas (1982), el controvertido largometraje de Eloy de la Iglesia en el que encarnaba a un homosexual. Para televisión participó en Los camioneros (1973), la serie dirigida por Mario Camus que protagonizaba Sancho Gracia y, ya en los noventa, Turno de oficio y Makinavaja. Las películas Sobreviviré (1999), El lado oscuro (2002) y el corto Háblame bajito, de 2006, completan su lista de apariciones principales. Junto a Asunción Balaguer, creó el grupo teatral La Tahona, con el que realizaron algunas puestas en escena memorables como George Dandin, de Moliere y desde el cual continuó ofreciendo sus más recientes trabajos como El viejo y el mono y el citado Cervantes, el soldado que nos enseñó a hablar. Curiosamente, de su prolongada carrera, nunca guardó un recorte, una crítica, ni un programa.

Pero además, Omar Butler era un comunista de ley. Como militante atravesó todas las etapas y escisiones desde la transición, cuando pertenecer al PCE era una fiesta y un orgullo. Después muchos y muchas desertaron, pero él permaneció. Asumió tareas de organización en la agrupación de Cultura, fue presentador en innumerables actos y Fiestas, actuó, recitó, participó en homenajes, incluso en algunos donde otros artistas no se atrevieron por temor a represalias.

El director José Luis García Sánchez, dijo al conocer el fallecimiento de su amigo: "Para el oficio era un extraño y maravilloso mánager y amigo, más de una vez he pensado que en vez de cobrarle a los actores su porcentaje, a algunos se lo daba. También significa el cierre definitivo de Bocaccio, porque formaba parte del decorado, era un tío estupendo y era tan comunista que, cuando hubo una escisión en el PCE, se hizo del Partido Comunista de los Pueblos de Ignacio Gallego y también del grupo de Carrillo y si hubiera habido tres se hubiera, se habría apuntado a los tres".

Me contaba Omar que se hizo comunista desde niño, en el mismo momento en que descubrió que existía el hambre, la pobreza y la injusticia. La vida de Omar es la refutación cabal de esa sentencia mentirosa que nos vienen inculcando desde el fondo de los tiempos: atribuir a la “condición humana”, inevitable por tanto, cualquier felonía, traición o canallada. Para él, generoso, solidario, alegre por añadidura, ni remotamente existía la posibilidad de hacer daño o ser desleal. Tenemos la certeza de que otro mundo es posible porque existen personas con la enorme estatura moral de Omar y su inmensa capacidad de ternura. Por eso este homenaje de su partido, el PCE.

Con palabras de Luis Cernuda:

Gracias, Compañero, gracias
por el ejemplo. Gracias porque me dices
que el hombre es noble.
Nada importa que tan pocos lo sean:
uno, uno tan sólo basta
como testigo irrefutable
de toda nobleza humana.

(Amor Omar, no llores, pero tengo que decirte que el camino será más triste sin vos.)

Susana Oviedo